martes 5 de abril de 2011

Paula

Hoy he ido a ver a Paula. Mi mujer no sabe nada. Con esto que digo, este blog podría empezar a llamarse "diario de un marido infiel". Por suerte el seudónimo me permite conservar el anonimato. Paula es tremenda. Nuestra relación dura ya desde hace algún tiempo. La interrumpo en momentos de grandes remordimientos que suelen ser pasajeros. Ella me espera pacientemente. Sabe que volveré. Es normal. Es la sal, el vértigo de mi vida. Creo que si escribo este blog, que he interrumpido durante dos años, es por eso. Ahora me doy cuenta. Desde el princpio mi intención era escribir sobre ella, pero tenía demasiado miedo. Pensaba que alguien podría enterarse de quién soy. Pero no. Nadie ha llegado a detectar mi verdadera personalidad. Nadie sabe dónde vivo y qué hago en la vida real. Todos piensan que soy Ireneo, un posible ruso o algo así. Pero no podía escribir sobre esto sin dar el verdadero nombre de Paula. Ella sí que se llama así. Y me gustaría que me leyese. Algún día se lo diré.